martes, 30 de octubre de 2012

Beneficios del Gas Esquisto entran en custionamiento

 Financial Times/www.hoy.com.do

El boom del gas de esquisto en Estados Unidos no está frenando las emisiones de gas de invernadero a nivel global como algunos de sus proponentes demandan, de acuerdo con el estudio realizado por los investigadores de cambio climático de Gran Bretaña.

La razón es que aunque la llamada revolución del esquisto ha guiado a que EEUU queme menos carbón, un combustible fósil mucho más sucio que el gas natural, más carbón estadounidense se está exportando, y así los beneficios generales de la combinación de los combustibles no es tan grande.
El reporte es el último en una serie de estudios de evaluación del impacto ambiental del gas natural extraído por la “fracturación” o el “fracking”, de la roca de esquisto en EEUU en los pasados cuatro a cinco años. 

Esto ha conducido a que los precios del gas de EEUU en general decaigan, haciendo el gas un combustible más atractivo para las estaciones energéticas y las crecientes esperanzas de que este en cambio bajaría las emisiones de dióxido de carbono, el principal gas de invernadero.
La Agencia Energética Internacional reportó en mayo que la revolución del esquisto ha ayudado a producir una gran disminución en las emisiones de carbón de EEUU. Esas emisiones bajaron en 450 millones de toneladas durante los pasados cinco años, dijo la AEI, la mayor reducción entre todos los países encuestados. 

El reporte británico por parte de los investigadores de la Universidad de Manchester que son parte del Centro Tyndall para Investigación de Cambio Climático, está de acuerdo en que EEUU está quemando menos carbón, y encuentra que las emisiones de este desde las fuentes energéticas nacionales han bajado en un 8.6% desde que llegó a su nivel más alto en el 2005.
Esto es igual a un 1.4% de reducción por año. Pero el reporte dice que ha habido un “incremento sustancial” en la cantidad de carbón que EEUU está exportando a Reino Unido, Europa y Asia. De acuerdo a sus cálculos, más de la mitad de las emisiones evitadas en EEUU pueden haber sido exportadas como carbón. 

“Los documentos de investigación y las columnas de periódicos se han enfocado en las emisiones relativas de carbón y de gas”, dijo John Broderick, el autor principal. “No obstante, es la cantidad total de CO2 del sistema de energía que es importante en relación al clima. A pesar de la retórica de carbón más bajo, el gas de esquisto es todavía una fuente de energía intensiva de carbón.
El profesor Kevin Anderson, co-autor, dice que el reporte “¿Han reducido los Estados Unidos las emisiones de CO2?”, indica que el rol del gas era “extremadamente limitado”. 

Este dice que sin un tope sobre las emisiones globales de carbón, la explotación de las reservas de gas de esquisto es posible que incremente las emisiones totales.
“Para que este no sea el caso, el consumo de combustibles desplazados debe ser reducido globalmente y quedar suprimido indefinidamente; en efecto el carbón desplazado debe quedar en terreno. La disponibilidad del gas de esquisto no garantiza esto”, dice. 

Las claves
1.  No frena
El boom del gas de esquisto en Estados Unidos no está frenando las emisiones de gas de invernadero a nivel global como algunos de sus proponentes demandan, de acuerdo con el estudio.
2.  Emisiones carbón
La Agencia Energética Internacional reportó en mayo que la revolución del esquisto ha ayudado a producir una gran disminución en las emisiones de carbón de EEUU.
Industria alimentos reclama código de tráfico de alimentos
Jane Wild
Gran parte de la industria alimentaria se ha rehusado a respaldar los planes de introducir el etiquetado de alimentos estándar el año próximo, aumentando las dudas sobre el sistema voluntario.
Nestlé, que posee marcas que incluyen las barras Kit Kat y el cereal Cheerios, dijo que no intentaba usar la codificación de colores de tráfico y descripciones “alta”, “media” y “baja” para los que contienen grasa saturada, sal, azúcar y contenido calórico.
La empresa dice que se apegará al uso de las directrices de las cantidades diarias, también incluidas en los planes, que muestran cuánto contribuyen los alimentos a los límites recomendados de grasa, sal y azúcares.
“No apoyamos el sistema de luces de tráfico porque se enfoca sólo en los aspectos negativos de los nutrientes y no ofrece suficiente información factoral”, dijo Nestlé, que anteriormente ha criticado la regulación minando la responsabilidad individual.
Kellogg's, el fabricante de cereal, también dijo que no introduciría el sistema, citando las dudas sobre el etiquetado del código de colores.
“Creemos firmemente que las directrices sobre las cantidades diarias son la mejor forma de dar a los consumidores la información que necesitan para saber lo que están consumiendo”, dijo.
Clare Cheney, directora de la Federación de Provisión Comercial, dijo: “Pienso que es muy preocupante. Virtualmente todos los quesos tienen una luz roja respecto la grasa y la sal”.
La Fundación de Corazones Británicos estuvo positiva.
“Este es un gran salto para la salud pública y el resultado del trabajo incansable para los activistas de la salud, además de la acción positiva para nuestros gobiernos”, dijo Peter Hollins, director ejecutivo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Alemania teme colapso por la crisis del Gas

  El   Gobierno de Alemania   elevó una segunda fase el nivel de alarma por el riesgo al   suministro energético   derivado de la amenaza de...