Las petroleras de EE.UU. se ajustan para subsistir con un barril a US$50
martes, 10 de febrero de 2015 21:47 EDT
Hace un año,
Energy XXI Ltd.
EXXI -1.21%
, una compañía de petróleo y gas de Houston, asumió una deuda de
US$1.000 millones para adquirir un rival. Su acción subió a alrededor de
US$24.
El lunes, la endeudada compañía
presentó un plan de supervivencia luego de que la compra contribuyera a
una pérdida de US$377 millones en el trimestre que terminó en diciembre.
En la lista de medidas: ventas de activos, recortes de gastos y hacer
efectivos contratos de cobertura de crudo que firmó antes de que los
precios se derrumbaran. Las acciones de Energy XXI, que opera en las
áreas poco profundas del Golfo de México, cerraron el martes en US$3,32.
“La
cultura de la compañía ha cambiado, con una mayor concentración en
ahorros y proyectos de bajo riesgo”, dijo el lunes el presidente
ejecutivo, John Schiller, a analistas.
Energy
XXI no es la única en esta situación. A medida que más productores
independientes de energía en Estados Unidos anuncian resultados este
mes, la atención de los inversionistas se dirige hacia sus estrategias
para lidiar con precios del crudo de alrededor de US$50 el barril este
año.
Muchas de estas compañías asumieron
grandes deudas para perforar pozos cuando los precios del petróleo
superaban los US$100 el barril. Ahora tienen que diseñar medidas de
austeridad, incluyendo dejar el crudo bajo tierra hasta que los precios
vuelvan a subir.
“El enfoque real
estará más en los planes de supervivencia para 2015, en cómo van a
operar en este entorno”, dijo Daniel Katzenberg, analista de Robert W.
Baird & Co. Al final, lo que contará es quién tiene los costos en el
mejor punto de equilibrio, “y quién tiene el mejor balance que le dé la
seguridad de que sobrevivirá”.
Aunque
muchos grandes perforadores de esquisto aún no han presentado sus
planes, más de dos decenas de petroleras estadounidenses ya han reducido
sus estimados de gastos para este año en US$25.000 millones en
comparación con sus presupuestos de 2014, según una revisión de informes
financieros de empresas realizada por The Wall Street Journal.
Los
precios del crudo se han elevado casi 19% a alrededor de US$53 el
barril desde sus mínimos de enero conforme el mercado reacciona
favorablemente a la decisión de las energéticas estadounidenses de
detener su perforación. Además, un recrudecimiento de la violencia en
Libia ha reducido la producción en ese país.
Algunos
de los mayores productores independientes de EE.UU. parecen estar lo
suficientemente bien parados como para capear el desplome de los
precios. Analistas dicen que
Pioneer Natural Resources Co.
PXD -4.42%
está bastante protegida de la caída del precio y tiene un balance
sólido. Aunque el precio de su acción ha caído en casi un tercio desde
mediados del año pasado, su capitalización de mercado supera los
US$22.000 millones.
Cuando el crudo se
transaba en US$90 el barril, la empresa de Irving, Texas, estaba ansiosa
por iniciar un proyecto de US$1.000 millones para tratar y reciclar
enormes cantidades de agua requeridas para fracturar hidráulicamente las
reservas de esquisto. Pioneer está evaluando ahora cuánto puede gastar
este año en ese proyecto. Un vocero de la firma declinó comentar al
respecto.
En el otro extremo, algunas de las pequeñas empresas del ecosistema de los hidrocarburos ya están buscando un salvavidas.
Lucas Energy Inc.,
LEI +27.94%
de Texas, con una deuda de US$7,2 millones, incumplió hace poco
un pago y anunció la semana pasada que está buscando una fusión con un
rival del mismo estado.
Anthony Schnur,
presidente ejecutivo de Lucas, dijo que la unión siempre estuvo en los
planes de la empresa, pero que el declive de precios hizo que la
financiación se agotara, lo que aceleró el proceso. “Nos hubiera gustado
haber perforado estos pozos con nuestros socios y posicionar mejor a la
empresa antes de una fusión”, añadió. “Tuvimos que leer el mercado y
reaccionar cuando lo hicimos”.
Para
mantener los gastos a raya, algunas compañías están considerando detener
las obras en pozos que ya han sido perforados pero de donde aún no
están extrayendo crudo, lo que en resumidas cuentas significa que el
petróleo se mantendrá bajo tierra. Al retrasar el trabajo final, los
productores pueden ahorrar alrededor de 60% del costo del pozo, dicen
los analistas.
Harold Hamm, presidente ejecutivo de
Continental Resources Inc.,
CLR -1.08%
abogó por esta estrategia en una conferencia de la industria a
fines de enero, instando a sus colegas a pisar el freno si podían
hacerlo. “Por supuesto, no vamos a completar los pozos hoy”, dijo Hamm
en una entrevista. “Vamos a recortar mucho en ese frente”.
La
empresa, uno de los mayores productores de petróleo de Dakota del
Norte, ya ha reducido en gran medida el número de equipos de perforación
que opera, de 50 a cerca de 34, y recortado dos veces sus planes de
gastos. Pero en noviembre reveló que había liquidado casi todas sus
coberturas de precios de crudo, lo que dejó a la firma expuesta a
cotizaciones que subsecuentemente se derrumbaron. Eso a su vez empujó a
los analistas a anticipar menores ganancias para cuando la empresa
anuncie sus resultados el 24 de febrero.
Otras
compañías sopesan si deben cerrar los contratos financieros que les
permiten protegerse cuando los precios del crudo caen. En una reunión
reciente con analistas,
Carrizo Oil & Gas Inc.
CRZO -2.18%
planteó la posibilidad de revitalizar su estrategia de cobertura
de precios para obtener más efectivo, dijo Tim Rezvan, un analista de
Sterne Agee. “En este momento, nada está descartado en términos de lo
que pueden hacer para levantar capital”, dijo el experto.
Carrizo,
que creció rápidamente gracias a su perforación en el sur de Texas, ya
redujo su gasto de capital en 35% y ha decidido no completar algunos
pozos. “Esto debería mantener nuestro balance fuerte y permitirnos
reanudar un crecimiento rápido de producción petrolera una vez que los
precios se recuperen”, dijo el mes pasado en un comunicado Chip Johnson,
presidente ejecutivo.
La rápida
reacción de Carrizo parece haber complacido a los inversionistas; sus
acciones se han apreciado 60% desde que tocaron fondo en diciembre con
una cotización de aproximadamente US$32,50.
Energy
XXI no ha sido tan afortunada. Su adquisición de US$2.300 millones
llevó a la empresa a acumular una deuda de casi US$4.000 millones justo
cuando los precios del crudo se derrumbaron y los inversionistas
empezaron a concentrase en balances saludables. La empresa registró una
rebaja contable de US$329 millones en conexión con la compra. Sus bonos
con vencimiento en 2021 hace poco se cotizaban en cerca de 50 centavos
sobre un dólar, según la firma de datos MarketAxess.
Fuente: Wall Street Journal Americas
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